
Warren abrió la puerta. -Y esto es lo que ella encontró dentro.-
Eve camino detrás de Warren. Ella olió inmediatamente la sangre. Un policía de homicidios tenía nariz para esto. Agriaba el olor cítrico-estéril del aire en la sala blanca y negra con fregaderos de acero, y alrededor de la pared que dividía los sanitarios de blancas puertas. Inundaba el piso, un charco oscuro que serpenteaba a través del piso blanco, cuchilladas sobre las puertas, y en la pared opuesta, como un graffiti abstracto.
– Si eso es de Grogan-, dijo Eve, -No está buscando a un pasajero desaparecido. Está buscando un muerto-.
CAPITULO DOS
– EN REGISTRO, PEABODY.- EVE encendió el suyo. -Dallas, Teniente Eve, Peabody, Detective Delia; Warren, DOT Inspector… -
– Jake-, Añadió él.
– En la escena abordo del Ferry Staten Island -.
– Es la Hillary Rodham Clinton-, agregó él. -Segunda cubierta, a babor, baño de mujeres.-
Ella arqueó una ceja, asintió con la cabeza. -Respondiendo al reporte de un pasajero desaparecido, Grogan, Carolee, vista por última vez entrando en esta área. Peabody, obtén una muestra de la sangre. Tenemos que asegurarnos de que es humano, luego el tipo.-
Abrió el equipo para sellar que no había creído, totalmente, que necesitaría. -¿Cuántas personas han entrado y salido de aquí desde que Grogan se perdió?-
– Desde que he estado a bordo, sólo yo. Antes, según mi conocimiento, Sara Hunning, Steven Grogan y dos oficiales de a bordo.-
– Hay una señal de Fuera de Servicio en la puerta.-
– Sí-.
– Pero ella entro de todos modos.-
– Nadie con los que hemos hablado pueden confirmarlo. Ella le dijo al chico que iba a entrar-
Sellada, Eve entró en el primero de los cuatro puestos, agitó una mano sobre el sensor. La cadena funcionaba eficientemente. Ella repitió el gesto en los otros tres puestos, con los mismos resultados.
