

John Connolly
El camino blanco
Charlie «Bird» Parker, 4
A Darley Anderson
Primera parte
¿Quién es ese tercero que camina siempre junto a ti?
Hago la cuenta y sólo estamos tú y yo
Pero cuando miro ascender el camino blanco
Siempre hay alguien más que camina junto a ti
Deslizándose envuelto en una capa parda, encapuchado
Yo no sé si es un hombre o si es una mujer
Pero, ¿quién es quien va a tu lado?
T.S. Eliot, La tierra baldía
Prólogo
Ya llegan.
Ya llegan en sus coches y en sus camiones, dejando atrás, en el aire puro de la noche, unas columnas de humo azul que parecen manchas en el alma. Ya llegan con sus mujeres e hijos, con sus amantes y novias, hablando de cosechas, de animales y de viajes futuros, de la campana de la iglesia y de la catequesis de los domingos, de trajes de boda y del nombre que les pondrán a los niños que aún no han nacido, de quién dijo estoy quién lo otro, cosas todas ellas insignificantes y a la vez grandiosas que constituyen el sustento de un millar de pueblecitos que no se diferencian en nada del suyo.
Ya llegan con comida y bebidas, y la boca se les hace agua con el olor a pollo frito y a tartas recién horneadas. Ya llegan con las uñas sucias y con aliento a cerveza. Ya llegan con camisas planchadas y vestidos estampados, con el pelo peinado o revuelto. Ya llegan con alegría en el corazón, con sentimientos de venganza y con una excitación que se les enrosca en las entrañas igual que si fuera una serpiente.
