

Harlan Coben
El miedo más profundo
Myron Bolitar 7
«Cuando un padre da al hijo, ambos ríen.
Cuando un hijo da al padre, ambos lloran.»
Proverbio yiddish
Éste va por tu padre. Y por el mío.
«-¿Cuál es tu peor pesadilla? -susurra la voz-. Cierra los ojos y visualízala. ¿Puedes verla? ¿La tienes ya? ¿La peor de las agonías que puedas imaginar?
Después de una larga pausa, respondo:
– Sí.
– Bien. Ahora imagina algo peor, algo mucho, mucho peor…»
La mente del terror, de Stan Gibbs
columna del New York Herald, 16 de enero
1
Una hora antes de que su mundo estallara como un tomate maduro aplastado por un tacón de aguja, Myron probó un pastelillo recién hecho que sabía sospechosamente a pastilla de urinario.
– ¿Y bien? -le inquirió su madre.
Myron luchó con su garganta, superó la difícil batalla y tragó.
– No está mal.
Su madre meneó la cabeza, decepcionada.
– ¿Qué?…
– Soy abogada -replicó la madre-. Se supone que debería haber sido capaz de haber hecho de ti un buen mentiroso.
– Has hecho lo que has podido -dijo Myron.
Ella se encogió de hombros e hizo un gesto con la mano hacia, digamos, el pastelillo.
– Es la primera vez que hago pastelitos, cariño; puedes decirme la verdad.
– Es como morder una pastilla de urinario.
– ¿Una qué?
– En los lavabos de hombres, en los urinarios. Las ponen para que absorban el olor, o algo así.
