

Maestro Lin Yun
La Teoría del Color
Introducción
Muchas cosas acerca de nuestras vidas son inciertas. Existen algunas cosas que podemos decir que sabemos como del mundo, la naturaleza y el cosmos. Ordinariamente intentamos revelar una pequeña porción de nuestras vidas aplicando ciertos principios lógicos, seguros entre las fronteras de nuestro actual conocimiento y experiencia. Este esfuerzo, mientras sea indispensable, es totalmente inadecuado. El Budismo Tántrico, que se encuentra actualmente en su cuarta etapa de desarrollo, busca el proveer lo que llamamos un encuetro trascendental para llevarnos mucho más allá de los angostos confines de la sabiduría convencional.
“El color no difiere de lo vacío”; El reino de la lógica es al reino de lo trascendental como el color es a lo vacío en la filosofía del Budismo. Desde que el color se refiere a los elementos visibles y concretos de la vida, es frecuentemente aceptado como el tener una sustancia y como el ser una parte integral de un conocimiento establecido. Por otro lado, el reino del conocimiento trascendental, aquel que hace referencia al vacío, desafía nuestros patrones conceptuales.
Desde que este cuerpo de conocimiento aun falta por ser descubierto y sistematizado, la incapacidad previamente formada podría provocarle a algunos intelectuales la necesidad urgente y peligrosa de rechazarlo de una manera irrelevante, infundada o supersticiosa. De hecho, la mayoría de las prácticas trascendentales -con sus raices epistemológicas en la sabiduría familiar, filosofía y religión- han venido de la mano con la historia de la ciencia moderna y continúan obteniendo resultados sorprendentes para una gran cantidad de gente tanto en su trabajo como en su hogar. El conocimiento trascendental puede ser caracterizado provisionalmente como algo no científico mas no como algo anticientífico. No sólo es hospitalario con los descubrimientos científicos, tambié podría llegar a inspirar hipótesis creativas para futuras preguntas. Aun así, el conocimiento trascendetal, sin embargo, nos da una dimensión de persipicacia dentro la vida-mundo del hombre el cual no puede ser reemplazado por la ciencia avanzada ni la tecnología actual.
