

Joyce Carol Oates
Memorias de una viuda
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia
Título original: A Widow's Story
En memoria de mi marido
Raymond Smith
Algunos fragmentos de estas memorias han aparecido en The Atlantic Monthly y Conjunctions.
Dios mío, qué desdichada vas a ser.
Gail Godwin
He sentido mucho enterarme de que Ray murió hace un par de semanas. Cuando murió alguien a quien yo amaba, me ayudó mucho recordar que esa persona no era menos real por que no fuera real en este momento, del mismo modo que la gente de Nueva Zelanda no es menos real por que no sea real aquí.
Derek Parfit
Cuando murió mi madre, adopté la técnica Gestalt de decirme a mí misma, siempre que me atenazaba la pena: «He decidido tener una madre que está muerta».
T. D., antigua colega en la Universidad de Windsor
Respira poco a poco, Joyce. Respira poco a poco.
Gloria Vanderbilt
I. La vigilia
«Mi marido murió, mi vida se derrumbó.»
1. El mensaje
15 de febrero de 2008. Cuando regreso a nuestro coche, que había aparcado de cualquier forma en una estrecha bocacalle cercana al Centro Médico de Princeton, veo, sujeto con el limpiaparabrisas, lo que parece ser un trozo de cartulina. Se me encoge bruscamente el corazón y me siento llena de consternación y una aprensión culpable: ¿una multa?, ¿una multa de estacionamiento?, ¿en estos momentos? Hace unas horas aparqué ahí, apresurada,
