

James Ellroy
Mis rincones oscuros
Para Helen Knode
I. LA PELIRROJA
Una vulgar noche de sábado acabó contigo. Moriste de manera estúpida y violenta, y no tuviste los medios para defender tu vida.
Tu huida a la seguridad fue un breve respiro. Me llevaste a tu escondite como un amuleto de la buena suerte. Te fallé como talismán; por eso, ahora me presento como tu testigo.
Tu muerte define mi vida. Quiero encontrar el amor que nunca tuvimos y explicarlo en tu nombre.
Quiero hacer públicos tus secretos. Quiero borrar la distancia que nos separa.
Quiero darte aliento.
1
La encontraron unos chicos.
Eran jugadores de la liga Babe Ruth, que habían salido a lanzar unas cuantas bolas. Tres entrenadores adultos caminaban detrás de ellos.
Los chicos vieron un bulto en la franja de hiedra que llegaba hasta el bordillo. Los hombres vieron unas perlas en la acera. Se produjo un ligero sobresalto telepático.
Clyde Warner y Dick Ginnold hicieron que los niños se retiraran un poco para evitar que mirasen demasiado de cerca. Kendall Nungesser cruzó Tyler Avenue a la carrera en dirección a una cabina de teléfonos que había junto a la lechería.
Llamó a la Oficina del Sheriff de Temple City y dijo al sargento de guardia que había descubierto un cuerpo. Estaba allí mismo, en la carretera junto al campo de entrenamiento de béisbol del instituto Arroyo. El sargento le dijo que se quedara allí y que no tocase nada.
Se produjo el aviso por la radio: 10.10 del domingo 22 de junio de 1958. Cadáver en King's Row con Tyler Avenue, El Monte.
Un coche patrulla del sheriff llegó al lugar en menos de cinco minutos. Segundos después, se presentó una unidad de la policía de El Monte.
