M. A. Gómez, El rincón de la ciencia
I. NACIDA EN CAUTIVIDAD
Nisi credideritis, non intelligitis
(Si no lo crees, no lo entenderás)
San Agustín de Hipona (345-430)
La gata de Schrödinger
I
La eternidad jamás se tomauna mañana de descanso.Ese afán, la hermosuraque el sol avienta,no es temorni es la luzque al morir se prolongacon maneras de aurora.II
Savia de sombrasen el profundo mediodía:la noche propone sus pactos.Carne tristedonde se pierde el corazóncansado de hacer ruidos.Amapola sin peso,ni ilusión ni misterio,¿qué racimo de sueñoste arrebató la tarde?III
Me saciaré de estrellascualquier día.Viajaré tras el vientoque encarcela al paisaje.Suelo poner mis manossobre la lejanía, mientrasla madrugada se desnudasombra a sombra,y nada busca,me saciaré de estrellascualquier día.IV
En la hora más tierna,fui capaz de domar al horizonte.El mundo no es un sueño;el dolor: la condena del recuerdo.Es Abril, y el ocasoaún perfuma este instante.Los gatos, ¿contendrán la verdad