
Se inclinó para darle un beso en la mejilla.
– ¿Jason, puedes olvidar eso de «señorita»? Me haces parecer una dienta cualquiera o algo así. -Ella notó la tarjeta que tenía en la mano donde estaba escrito el nombre de Alvirah Meehan-. ¿Tienes que recoger a alguien más?
– Sólo a una persona. Pensé que ya habría salido. Los pasajeros de primera siempre salen antes.
Elizabeth reflexionó sobre las pocas personas que ahorraban en el pasaje aéreo cuando podían pagar un mínimo de tres mil dólares por semana en «Cypress Point». Se puso a estudiar con Jason a los pasajeros que desembarcaban. Jason mantenía la tarjeta en alto mientras varias mujeres elegantes pasaban junto a él, ignorándolo.
– Espero que no haya perdido el vuelo -murmuró en el momento en que aparecía una última pasajera. Era una mujer robusta de unos cincuenta y cinco años, de facciones bien marcadas y fino cabello rojizo. Se notaba que el vestido color púrpura y rosa era costoso, pero no el apropiado para ella. Le abultaba en la cintura y en las caderas y se le levantaba a la altura de la rodilla. Intuitivamente, Elizabeth sintió que esa señora era Alvirah Meehan.
Ella vio su nombre en la tarjeta y se les acercó con una sonrisa complacida y aliviada. Estrechó la mano de Jason con bastante vigor:
– Bien, aquí estoy -anunció-. Y me alegro de verlo, hombre. Temía alguna confusión y que nadie viniera a buscarme.
– Oh, nunca dejamos de recoger a un huésped.
Elizabeth sintió que se le torcían los labios al ver la expresión de asombro de Jason. Era obvio que la señora Meehan no era del tipo de huésped habitual en «Cypress Point».
– ¿Me permitiría los resguardos del equipaje, por favor?
– ¡Oh, qué bien! Odio tener que esperar el equipaje. Es una gran molestia al finalizar un viaje. Claro que Willy y yo solemos ir a Greyhound y nuestras maletas están allí, pero así y todo… No tengo muchas cosas. Pensaba comprar algunas, pero mi amiga May me dijo: «Alvirah, espera a ver qué usan los demás. Todos estos lugares elegantes tienen tiendas… Pagarás de más, pero al menos podrás comprarte lo justo, sabes a lo que me refiero.» Le entregó luego a Jason el sobre con su pasaje donde estaban también los recibos y después se volvió hacia Elizabeth. -Mi nombre es Alvirah Meehan. ¿Tú también irás «Cypress Point»? No pareces necesitarlo, querida.
