
Alex Pappas llevaba sólo unos minutos con el dedo pulgar levantado, de pie en el arcén del University Boulevard de Wheaton, cuando paró para recogerlo un VW de trasera cuadrada. Alex echó una carrera hasta la puerta del pasajero, y al acercarse echó un vistazo al conductor. Al otro lado de la ventanilla semiabierta vio a un tipo joven, de pelo largo y bigote en forma de manillar. Probablemente un porrero, lo cual no lo molestaba en absoluto. Se subió al coche y se dejó caer en el asiento.
– Hola -dijo Alex-. Gracias por parar, tío.
– De nada -contestó el otro al tiempo que salía del arcén, metía la segunda y aceleraba en dirección al distrito financiero de Wheaton-. ¿Adónde vas?
– Hasta el final de Connecticut, a Dupont Circle. ¿Tú vas hasta allí?
– Voy a Calvert Street. Trabajo allí, en el Sheraton Park.
– Genial -dijo Alex con entusiasmo. Desde allí hasta el Circle había sólo un par de kilómetros o así, y cuesta abajo. Podría ir andando. Era poco corriente conseguir que alguien lo llevase hasta el centro mismo.
Debajo del salpicadero, en un bastidor, el joven del bigote había montado un reproductor de ocho pistas, y en aquel momento estaba sonando Walk on Gilded Splinters, del álbum Rockin the Fillmore de Humble Pie. La música se oía con muchos agudos a través de unos altavoces baratos apoyados en el suelo, cuyos cables subían hasta el reproductor. Alex tuvo cuidado de no enredarse los pies en ellos. El coche olía a marihuana. Vio varios restos de porros amarillentos amontonados en el cenicero, junto con las colillas apagadas.
– No serás un poli de Narcóticos, ¿verdad? -dijo el otro al ver que Alex escrutaba el paisaje.
– ¿Yo?-respondió Alex con una risita-. Qué va, tío, a mí me la suda.
¿Cómo iba a ser policía? Si sólo tenía dieciséis años. Pero era de conocimiento general que si a un poli de Narcóticos le preguntaban si era uno de ellos, tenía que responder con la verdad. De lo contrario, un jurado desestimaría cualquier acusación. Por lo menos eso era lo que sostenían Pete y Billy, los amigos de Alex. Este tipo sencillamente estaba siendo cauteloso.
