al pie de su cerro alemán.Los niños de Francia respondensin rostro en el viento del mar.Refrán y palabra no entienden,mas luego se van a encontrar,y cuando a los ojos se mirenel verse será adivinar.Ahora en el mundo el suspiroy el soplo se alcanza a escuchary a cada refrán las dos rondasya van acercándose más.Las madres, subiendo la rutade olores que lleva al pinar,llegando a la rueda se vieroncogidas del viento volar…Los hombres salieron por ellasy viendo la tierra girary oyendo cantar a los montes,al ruedo del mundo se dan.
RONDA DE LA CEIBA ECUATORIANA
A la maestra Emma Ortiz.
¡En el mundo está la luz,y en la luz está la ceiba,y en la ceiba está la verdellamarada de la América!¡Ea, ceiba, ea, ea!Árbol-ceiba no ha nacidoy la damos por eterna,indios quitos no la plantany los ríos no la riegan.Tuerce y tuerce contra el cieloveinte cobras verdaderas,y al pasar por ella el vientocanta toda como Débora.¡Ea, ceiba, ea, ea!No la alcanzan los ganadosni le llega la saeta.Miedo de ella tiene el hachay las llamas no la queman.En sus gajos, de repente,se arrebata y se ensangrientay después su santa lechecae en cuajos y guedejas.¡Ea, ceiba, ea, ea!A su sombra de giganta