

Arthur Hailey
Traficantes de dinero
Título del original inglés. The Money Changers
Traducción, Estela Canto
Si eres rico, eres pobre; porque, como un asno cuyo lomo se curva bajo los lingotes llevas las pesadas riquezas sólo durante un viaje, y la muerte te descarga.
Shakespeare, Measure for measure (Medida por medida)
Maloliente mugre enmohece los tesoros ocultos,
pero el oro que es usado más oro engendra.
Shakespeare, Venus y Adonis
PRIMERA PARTE
1
Por largo tiempo muchos iban a recordar vivamente y con angustia aquellos dos días de la primera semana de octubre.
El martes de aquella semana el viejo Ben Rosselli, presidente del banco First Mercantile American y nieto del fundador del banco, hizo un anuncio -sorprendente y sombrío- que palpitó en todos los rincones del banco y más allá. Y al día siguiente, miércoles, la sucursal «insignia» del banco, en el centro de la ciudad, descubrió la presencia de un ladrón, iniciando una serie de acontecimientos que pocos hubieran podido prever, y que terminaron en naufragio financiero, tragedia humana y muerte.
La convocatoria del presidente del banco ocurrió sin previo anuncio; notablemente, nada se había filtrado de antemano. Ben Rosselli había telefoneado a algunos de los ejecutivos más antiguos por la mañana temprano, había cogido a algunos en su casa, desayunando, a otros poco después de haberse hecho cargo de sus tareas. También había unos pocos que no eran ejecutivos, sino simplemente viejos empleados a quienes Ben consideraba como amigos.
Para cada uno el mensaje fue el mismo: «Por favor, preséntese en la Torre de la Casa Central a las 11 a. m.»
