Provenía de Japón. Lo firmaba Naomi Saito, de la extraordinaria editorial Popular, promotora del éxito de La Buena Suerte en ese país. En él la editora adjuntaba centenares de muestras de apoyo por la salud de Mariona recogidas en Japón tanto entre profesionales de la editorial como de lectores y amigos.

Aquellas palabras en japonés, inglés y también en castellano eran muestras de apoyo, oraciones, palabras de aliento para la pronta recuperación de nuestra hija. Tardamos días en completar la lectura de ese correo. No sólo por la cantidad de textos recogidos por Naomi y su equipo, sino porque la emoción nos impedía avanzar en la lectura.

Pocos días después llamaron a la puerta de casa. Mariona evolucionaba bien y, a pesar de algún susto, iba ganando peso y se veía cada día mejor.

Cuando abrí la puerta, un mensajero me entregó una caja. El remitente era también Poplar desde Japón. Dentro de ella encontré un osito de ropa tejido con retazos de diferentes estampados, texturas y colores que sostenían un trébol de cuatro hojas entre las manos. Era un osito de apenas quince centímetros de altura, y era evidente que había sido cosido por una mano amorosa y experta, porque era impecable, original, muy bello.

Al lado del osito, recostado en una de las paredes de la caja, había un sobre. Lo abrí y encontré un texto en japonés con una carta adjunta con la traducción al inglés.

La carta decía lo siguiente:


Queridos Álex y Mónica:

¿Es un niño o una niña? nos preguntábamos sobre vuestro bebé justo cuando recibimos las dolorosas noticias.

Sentimos una gran tristeza por lo que estáis viviendo, porque también nuestra pequeña Kokoro nació con una rara enfermedad.



3 из 47