
– ¿Y Crysse?
– Crysse se dedica a planchar. Su ropa y la de él.
– Pues debería darle una lección. Que se vaya de casa de Sean y se mude a tu apartamento…
– Las cosas no funcionan así, Mike. Lo que pasaría es que, mientras Crysse intenta probarle que es indispensable en su vida, alguna otra chica vería al pobre Sean que no sabe qué hacer para tener su casa en orden y se pondría a limpiar y planchar para él. Y entonces Sean, que ha aprendido la lección, no dejaría que esa joya se le escapara.
Mike la miró muy serio.
– ¿Eso quiere decir que no?
– No es nada personal. Si yo quisiera irme a vivir con alguien, me vendría a vivir contigo. Pero a mí me gusta mi vida…
– ¿Y si yo convierto esto en algo personal?
– Mike, por favor… -empezó a decir Willow, tomando su ropa del sillón-. Se está haciendo tarde.
– ¿Y si yo convierto esto en algo personal? -insistió Mike, sin moverse.
De repente, la situación era demasiado seria y Willow se sentía como al borde de un precipicio. No quería perder a Mike. Lo amaba. Pero antes de abandonar la vida que tanto le gustaba, tenía que descubrir si él la amaba del mismo modo. Si era capaz de llegar a un compromiso total. Que no hubiera ningún compromiso entre los dos.
– ¿Qué estás diciendo? ¿Que o vivimos juntos o rompemos?
– No, cariño -contestó él, apartando de su frente los cortos rizos oscuros-. Lo que estoy diciendo es… quiero que vivas conmigo, Willow Blake. Quiero tenerte a mi lado cada mañana cuando me despierto. Quiero abrazarte cada noche hasta que nos quedemos dormidos. ¿Cuándo podemos casarnos?
Capítulo 1
– Necesito una respuesta hoy mismo, señorita Blake, o no podré asegurarle…
