
Por último, quiero agradecer la ayuda que he recibido de personas como Francisco Echevarría, Danilo Arrate, María Caridad Valdés Fernández y Belkis Cedeño, especialistas del Museo Finca Vigía y he-mingwayanos cubanos todos. También de mis indispensables lectores Alex Fleites, José Antonio Michelena, Vivían Lechuga, Stephen Clark, Elizardo Martínez y el verdadero y real John Kirk, así como mi esposa Lucía López Coll.
L.P.F.
Mantilla, verano de 2000
POST SCRIPTUM
El texto que, por razones contractuales, sólo ahora ha sido publicado en España es, en esencia, el mismo que fue publicado en el 2001. Sin embargo, al revisarlo para la nueva edición me he visto tentado a realizar muy ligeros retoques, ninguno de los cuales cambia el sentido de la historia ni el carácter de los personajes.
Todavía en Mantilla, verano de 2005
