

Jorge Bucay, Silvia Salinas
Amarse con los ojos abiertos
A Roberto Francisco Gуmez,
sin cuya ayuda
hubiera sido imposible
escribir este libro.
PRÓLO GO A LA EDICIÓN ESPAÑOLA
Hace 12 años, cuando mi colega y amiga Julia Atanasópulo me invitó a coordinar con ella un seminario terapéutico en Granada para los pacientes del Centro Andaluz de Psicoterapia, la emoción hizo que un frío me recorriera la espalda.
Por un lado porque era la primera vez en mi vida que pisaría Europa, una vieja asignatura pendiente para casi todos los argentinos de clase media que soñábamos con volver a la tierra de padres o abuelos. Por otro porque la posibilidad de volver a trabajar con la Lie. Atanasópulo como lo hacíamos cuando ella vivía en Buenos Aires, era sumamente atractiva. Y, por último, sin duda, por el halago que significaba su reconocimiento y la opción de conocer España gracias a mi profesión de psicoterapeuta.
Muchas cosas han pasado en este tiempo. Desde entonces una o dos veces por año nos reunimos con Julia y planeamos, diseñamos y creamos estructuras terapéuticas para nuestros talleres de fin de semana. Y, sin embargo, lo más sorprendente fue que esos primeros pacientes de Granada se fueron interesando por mi tarea literaria, por mis cuentos, por mis ensayos, por mi manera de escribir sobre psicología. Seguramente fue su interés y su dificultad para conseguir mis libros desde Argentina lo que nos hizo pensar, a mi agente y a mí, en publicar alguna vez en este país, siguiendo el consejo de Julia que insistнa en ello (supongo que tambiйn como una manera de conseguir vernos mбs seguido).
Para mн estar escribiendo estas lнneas se inscribe en la lista de mis grandes satisfacciones. Soy yo hoy el que de alguna manera quiere compartir con vosotros, que habйis leнdo y espero disfrutado Dйjame que te cuente y Cuentos para pensar, este libro, mi primera novela.
