Conviene recordar, además, que adán vivió hasta los novecientos treinta años, luego poco le faltó para morir ahogado en el diluvio universal, ya que finó en días de la vida de lamec, el padre de noé, futuro constructor del arca. Tiempo y sosiego tuvo para hacer los hijos que hizo y muchos más si le hubiera dado por ahí. Como ya dijimos, el segundo, el que vendría después de caín, fue abel, un mozo rubicundo, de buena figura, que, después de haber sido objeto de las mejores pruebas de estima por parte del señor, acabó de la peor forma. Al tercero, como también quedó dicho, lo llamaron set, pero ése no entrará en la narrativa que vamos componiendo paso a paso con melindres de historiador, por lo tanto aquí lo dejamos, un simple nombre y nada más. Aunque hay quien afirma que fue en su cabeza donde nació la idea de crear una religión, pero de esos delicados asuntos ya nos ocupamos abundantemente en el pasado, con recriminable ligereza según la opinión de algunos peritos, y en términos que muy probablemente sólo nos perjudicarán en las alegaciones del juicio final, cuando, ya sea por exceso, ya sea por defecto, todas las almas sean condenadas. Ahora lo que nos interesa es la familia de la que el papá adán es la cabeza, y qué mala cabeza fue, no vemos cómo decirlo de otra manera, ya que bastó que la mujer le trajera el prohibido fruto del conocimiento del bien y del mal para que el inconsciente primer patriarca, después de hacerse rogar, en verdad más para complacerse a sí mismo que por real convicción, se atragantara, dejándonos a nosotros, los hombres, para siempre marcados por ese irritante trozo de manzana en la garganta que ni sube ni baja. Tampoco faltan los que dicen que si adán no llegó a tragarse del todo el fruto fatal fue porque el señor se apareció de repente queriendo saber lo que estaba pasando allí. Y por cierto, antes de que se nos olvide del todo o el recorrido del relato haga inadecuada, por tardía, la referencia, hemos de revelar la visita sigilosa, medio clandestina, que el señor hizo al jardín del edén una noche cálida de verano.


5 из 125