Primer patricio. Vamos, todos los jóvenes son así.

El viejo patricio. Por supuesto, la edad barre con todo.

Segundo patricio. ¿Os parece?

Primer patricio. Esperemos que olvide.

El viejo patricio. ¡Claro! Por una que se pierde, se encuentran diez.

Helicón. ¿De dónde sacáis que se trata de amor?

Primer patricio. ¿Y qué otra cosa puede ser? De todos modos, afortunadamente, las penas no son eternas. ¿Sois capaz de sufrir más de un año?

Segundo patricio. Yo no.

Primer patricio. Nadie tiene ese poder.

El viejo patricio. La vida sería imposible.

Primer patricio. Ya lo veis. Mirad, perdí a mi mujer el año pasado. Lloré mucho y después olvidé. De vez en cuando siento pena, pero en suma, no es nada.

El viejo patricio. La naturaleza hace bien las cosas.

Entra Quereas.

ESCENA II

Primer patricio. ¿Y?

Quereas. Como siempre, nada.

Helicón. Bueno, no perdamos la cabeza.

Primer patricio. Claro.

Helicón. No perdamos la cabeza, es la hora del almuerzo.

El viejo patricio. Es lógico, más vale pájaro en mano que cien volando.

Quereas. No me gusta esto. Pero todo marchaba demasiado bien. El emperador era perfecto.

Segundo patricio. Sí, era como es debido: escrupuloso e inexperto.

Primer patricio. Pero, ¿qué tenéis y por qué esos lamentos? Nada le impide continuar. Amaba a Drusila, por supuesto. Pero en fin de cuentas, era su hermana. Acostarse con ella ya era mucho.

Pero trastornar a Roma porque ha muerto, pasa de la raya.

Quereas. No importa. No me gusta esto y la huida no me dice nada bueno.

El viejo patricio. Sí, no hay humo sin fuego.

Primer patricio. En todo caso, la razón de Estado no puede admitir un incesto que adopta visos de tragedia. Pase el incesto, pero discreto.

Helicón. ¿Quién os dice que por Drusila?



2 из 56