
– Ya viajas tú bastante por los dos -contestó él-. ¿Dónde era este fin de semana? ¿Las Bahamas?
– México. El tiempo ha sido fabuloso.
Cathy consultó sus notas. Según el servicio de meteorología, había hecho una temperatura de alrededor de treinta y dos grados todo el fin de semana, con el cielo despejado y las noches, frescas. Sin hacer ruido, extendió la información que había impreso sobre varios de los hoteles y ciudades de México.
Él se echó a reír.
– Mejor que en París, ¿eh?, con el tifón.
Ella se unió a las risas.
– No fue un tifón, sino una tormenta de otoño.
– Si no recuerdo mal, hacía años que no llovía tanto. Hasta el hotel se inundó, y estuvisteis sin electricidad durante un día.
La sonrisa de Cathy palideció al darse cuenta una vez más de que Stone prestaba atención a lo que le decía. Escuchaba y recordaba, como si su vida tuviese algún interés para él. Como si ella fuese interesante. Qué pena que la verdad fuese totalmente distinta. Ojalá pudiera ser lo que él quería que fuese, aunque, en realidad, tampoco importaba demasiado, ya que su relación era pura fantasía.
– Desde luego, no se parecía en nada a París -dijo.
– ¿Con quién fuiste?
– Con Angie, Brad, Martin y Melissa.
– ¿Y Raoul?
Raoul. Su hombre del momento.
– No pudo venir.
– Has debido echarle de menos.
– No demasiado -contestó, deseando haber oído un atisbo de celos en la voz de Stone, pero sabiendo al mismo tiempo que era imposible. Había creado a Raoul como el hombre perfecto: alto, moreno, atractivo y callado. Se parecía bastante a la imagen que tenía de Stone. Otro hombre que no conocía, aunque al menos existía fuera de su imaginación. Raoul, Angie y los demás, no.
– Cuéntamelo todo -le dijo él-. ¿Llevabas bikini?
– ¿De verdad necesitas preguntarlo?
Llevaba tanto tiempo jugando a aquel juego que le resultaba tremendamente fácil hacerlo. No eran mentiras de verdad, sino historias para contar, para entretener. No hería a nadie. Si Stone conociese la verdad sobre ella y su mundo real, la encontraría aburrida. La hermosa Cathy, sus fabulosos amigos y su forma de vida eran más de su estilo.
