

Alejo Carpentier
Concierto Barroco
Vivaldi, Haendel, Scarlatti… Un indiano y su criado negro… La Venecia de los carnavales y el Ospedale della Pietá con su iglesia que más parecía un teatro.
Y en medio de este “Concierto Barroco”, el clímax. Un Moctezuma extraído de Solís, poetizado por Giusti y puesto en ópera por Vivaldi… un Vivaldi que, olvidado durante doscientos años, salta, por encima de los siglos, en una vertiginosa especulación sobre el tiempo que, al ritmo de músicas endiabladas, nos hace vivir en pasado y en presente. Los hechos son ciertos. La novela es de Alejo Carpentier. De él hemos publicado ya, con gran éxito, “El recurso del método”, “La consagración de la primavera” y “El arpa y la sombra”.
…”abrid el concierto”…
Salmo 81
I
De plata los delgados cuchillos, los finos tenedores; de plata los platos donde un árbol de plata labrada en la concavidad de sus platas recogía el jugo de los asados; de plata los platos fruteros, de tres bandejas redondas, coronadas por una granada de plata; de plata los jarros de vino amartillados por los trabajadores de la plata; de plata los platos pescaderos con su pargo de plata hinchado sobre un entrelazamiento de algas; de plata los saleros, de plata los cascanueces, de plata los cubiletes, de plata las cucharillas con adorno de iniciales… Y todo esto se iba llevando quedamente, acompasadamente, cuidando de que la plata no topara con la plata, hacia las sordas penumbras de cajas de madera, de huacales en espera, de cofres con fuertes cerrojos, bajo la vigilancia del Amo que, de bata, sólo hacía sonar la plata, de cuando en cuando, al orinar magistralmente, con chorro certero, abundoso y percutiente, en una bacinilla de plata, cuyo fondo se ornaba de un malicioso ojo de plata, pronto cegado por una espuma que de tanto reflejar la plata acababa por parecer plateada…-“Aquí lo que se queda -decía el Amo-.
