
En lugar de júbilo, Kevin sentía una incipiente inquietud.
Su malestar había empezado a gestarse casi una semana antes, pero ahora, mientras observaba a aquellos pacientes y reflexionaba sobre sus respectivos pronósticos, la inquietud adquiría una desconcertante intensidad. El efecto era semejante al que le producía pensar en agujas: tenía la frente empapada en sudor y le temblaban las piernas. Tuvo que cogerse a la pila para mantener el equilibrio.
La puerta del quirófano 1A se abrió de súbito, sobresaltándolo, y apareció una mujer con ojos de color azul pálido, enmarcados por la mascarilla y el gorro. Kevin la reconoció de inmediato: era Candace Brickmann, una de las enfermeras de cirugía.
– Ya hemos instaurado una vía intravenosa y los pacientes están anestesiados -dijo Candace-. ¿Está seguro de que no quiere entrar? Vería mucho mejor.
– Gracias, pero estoy bien aquí-respondió Kevin.
– Como quiera.
La puerta se cerró tras ella, que volvió a entrar en uno de los quirófanos. Kevin observó que se dirigía con paso presuroso hacia los cirujanos y les decía algo. A modo de respuesta, ellos se volvieron hacia él y le hicieron una señal con los pulgares levantados. Kevin devolvió el gesto con timidez.
Los cirujanos reanudaron la conversación, pero él sintió que aquel breve intercambio mudo con ellos había reforzado su sensación de complicidad. Soltó la pila y dio un paso atrás. Ahora su inquietud rayaba en el pánico. ¿Qué había hecho?
Dio media vuelta y salió de la sala de asepsia y luego de la zona de quirófanos. Una corriente de aire lo siguió cuando abandonó la zona de asepsia de los quirófanos y entró en su resplandeciente laboratorio de aire futurista. Respiraba agitadamente, como si acabara de hacer un esfuerzo físico.
Cualquier otro día, el solo hecho de entrar en su territorio lo habría llenado de una expectación similar a la que lo embargaba cuando pensaba en los descubrimientos que esperaba de sus manos mágicas. La serie de estancias que componían el laboratorio vibraban literalmente con los instrumentos de alta tecnología con los que siempre había soñado.
