

Kate Hoffmann
Cuando brilla el sol
Serie: 5°- Los audaces Quinn
Título original: Liam (2003)
Prólogo
Los tres chicos, encorvados bajo la ventana del recibidor, asomaron la vista entre las cortinas.
– ¿Qué hacemos? -susurró Liam-. No podemos dejarla entrar.
– Contesta a la puerta -le ordenó su hermano Brian-. Tenemos que fingir que todo está bien.
– Se marchará -les dijo Sean a los dos-. Es mejor esperar -añadió. Era el hermano gemelo de Brian y nunca estaban de acuerdo entre los dos.
– No -susurró Liam-. No se va a ir. Esta vez no.
Sintió un nudo en el estómago y contuvo la respiración. Tanto él como sus cinco hermanos llevaban suficiente tiempo enfrentándose a trabajadoras sociales como para saber el aspecto que tenían. Esta llevaba un abrigo gris, casi del mismo color que la nieve sucia que se derretía a cada lado de la calle. Pero era esa expresión tenaz y el maletín a rebosar lo que de veras la delataba.
– Contesta la maldita puerta -espetó Brian-. Dile que estás enfermo y que papá está echándose la siesta.
Liam se giró hacia los gemelos, ambos mayores que él. Su voto era el decisivo, circunstancia muy difícil para un niño de diez años.
– ¿Y qué pasa si quiere hablar con él, genio?
– Pues la convences de que no se le puede molestar -contestó Brian-. Dile que tiene una gripe muy contagiosa… y que está tosiendo y estornudando… y el médico le ha dicho que tiene que dormir. Vamos, Li, puedes hacerlo -Brian le dio una palmada de ánimo en un hombro.
Un nuevo golpe de timbre sobresaltó a Liam. Los trabajadores sociales llevaban amenazándolos toda la vida. Siempre agazapados en la sombra, esperando saltar encima para separar a la familia, eran como los míticos dragones de las historias que su padre contaba sobre los increíbles antepasados Quinn.
