– Querrás decir «marcado por la botella» -dijo alguien.

– Jodido actor -dijo Skip alargando la mano para alborotar el pelo de Bobby-. «¡Escucha! Oigo el estruendo del cañón». ¿Te sabes ese chiste?

– Yo te conté ese chiste.

– «¡Escucha! Oigo el estruendo del cañón». ¿Cuándo habéis oído un disparo lanzado con saña? La última vez que hubo una guerra, Bobby trajo una nota de su loquero: «Querido Tío Sam, por favor disculpa la ausencia de Bobby, pero es que las balas lo hacen enloquecer».

– Eso fue idea de mi viejo -dijo Bobby.

– Pero tú intentaste quitársela. «Dame una pistola», le dijiste. «Quiero servir a mi país.»

Bobby se rió. Con un brazo rodeaba a su chica y con el otro levantaba su copa.

– Lo único que he dicho es que a mí me ha sonado como si fuera dinamita -dijo.

Skip sacudió la cabeza.

– La dinamita es distinta. Las explosiones tienen distintos sonidos. El de la dinamita es más fuerte y más seco que el de un petardo. Suena como un tono bemol. En cambio, el de la granada no tiene nada que ver; suena como un acorde.

– «El acorde perdido»,

– Iba a llamar a mi garito Horseshoes & Hand Grenades -dijo Skip-. Ya sabéis lo que dice el refrán.

– Es un buen nombre -dijo Billie Keegan.

– Mi socio lo odiaba -continuó Skip-. El cabrón de Kasabian decía que no era nombre para un bar, que sonaba como el nombre de una tienda pija, como esas del Soho donde venden juguetes para los niños de escuelas privadas. Pero a mí me sigue gustando cómo suena. Horseshoes and Hand Grenades.

– Horseshit and Hand Jobs [3] -dijo alguien.

– Tal vez Kasabian tenía razón si al final todos iban a acabar llamándolo así -le dijo a Bobby-. Si te interesan los diferentes sonidos que hacen, deberías oír un mortero. Que Kasabian te hable del mortero un día. Es una historia alucinante.



2 из 228