
– No hay problema -contestó la mujer-. No pienso ir a ninguna parte.
– ¿No…? -Meredith no había pensado que Jemima y Gordon pudieran haberse mudado de casa, pero ése parecía ser el caso-. ¿Gordon y Jemima ya no viven aquí? -preguntó.
– Gordon desde luego que sí -dijo la mujer-. Pero ¿quién es Jemima?
Al analizar todo lo que le ocurrió a John Dresser se debe comenzar por el canal. En el siglo xix, como parte del medio de transporte de mercancías de una zona a otra del Reino Unido, se construyó la sección específica del Midlands Tran-Country Canal que separaba la ciudad en dos, de modo tal que creaba una clara división entre áreas socioeconómicas. Un poco más de un kilómetro de su extensión discurre a lo largo del límite septentrional de la zona de Gallows. Como sucede con la mayoría de los canales en Gran Bretaña, un camino de sirga permite que ciclistas y peatones accedan al canal, y diferentes clases de viviendas lindan con esa vía navegable.
Uno podría albergar imágenes románticas evocadas por la palabra «canal» o por la vida en el canal, pero hay muy pocas cosas románticas en el tramo del Midlands Tran-Country Canal que fluye justo al norte de Gallows. Es una cinta de agua grasienta despoblada de patos, cisnes o cualquier otra clase de vida acuática, y tampoco hay carrizos, sauces, flores silvestres o hierbas que crezcan junto al camino de sirga. Lo que se balancea habitualmente en las orillas del canal es basura, y sus aguas desprenden un olor fétido que sugiere que hay conductos de desagüe en mal estado.
El canal ha sido utilizado durante años por los residentes de la zona de Gallows como el lugar ideal para arrojar objetos demasiado voluminosos para que se los llevasen los camiones de basura.
