
– Yo entré- Steve frotó sus ojos. -Pensé que tal vez ella se había caído, golpeando su cabeza, o… Pero ella no estaba allí.-
– Había sangre-, dijo Will otra vez.
– Tu mamá no estaba ahí-, dijo Steve con firmeza. -Ella está en otra parte.-
– ¿Dónde?- Pregunto Pete con una voz peligrosamente cerca a llorar. -¿Adónde se fue ella?-
– Esto es lo que vamos a averiguar.- Peabody habló con simple confianza. -Pete, Will, ¿por qué no me ayudan a conseguir bebidas para todo el mundo? Inspector Warren, ¿Está bien si las buscamos aquí? -
– Ya lo creo. Le voy a echar una mano.- Añadiendo con una cálida sonrisa. -Y llámeme Jake-.
Eve se deslizó en la cabina. -Tengo que hacerle algunas preguntas.-
– Era demasiada sangre-, dijo con una voz suave, una voz que no llegaría a sus hijos. -Una pérdida fatal de sangre. Soy médico. Soy un médico de urgencias, y tanta pérdida de sangre sin atención médica inmediata… Por el amor de Dios, ¿qué pasó con Carolee? -
– ¿Conoce usted su tipo de sangre, Dr. Grogan?-
– Sí, por supuesto. Ella es 0 positivo.-
– ¿Está seguro?-
– Sí, estoy seguro. Ella y Pete son 0 positivos. Yo soy A positivo, al igual que Will.-
– No era su sangre. La sangre en el baño no era la suya.-
– No es la suya.- Temblaba, y lo veía luchar por mantener la compostura, pero los ojos se llenaron de lágrimas. -No es su sangre. No es la sangre de Carolee. -
– ¿Por qué iban ustedes a Staten Island?-
– ¿Qué…? Nosotros no íbamos allí. Me refiero…- Presiono sus manos en su cara otra vez, respiró, y luego las bajó. Nervios de acero, pensó Eve. Se imaginó que un doctor de ER los necesitaba. -Tomamos el paseo de ida, y más tarde tomaríamos el de regreso. Sólo por la experiencia. Estamos de vacaciones. Es nuestro segundo día de vacaciones.-
– ¿Conoce a alguien en Nueva York?-
– No.- Él sacudió su cabeza lentamente. -Ella nunca estuvo allí. Pero ella no hubiera dejado a Pete. No tiene sentido. No responde a su enlace. Yo lo he probado una y otra vez.- El se apoyo sobre la mesa. -Ella no responde.-
