
El miró hacia la cantina, en donde Peabody y Jake mantenían ocupados a los niños, luego se inclinó más cerca de Eve.
– Ella nunca habría dejado a nuestro hijo, no de buen grado. Algo pasó en ese lugar. Alguien murió en ese cuarto. Si ella vio lo que pasó…-
– No vamos a adelantarnos. Todavía estamos buscando. Voy a comprobar el estado de la búsqueda-.
Levantándose, ella llamo con señas a Peabody. -No es su sangre. Es el tipo distinto-.
– Eso es algo. Son realmente buenos chicos. Ellos están asustados. -
– Ellos están de vacaciones. Según el marido no conoce a nadie en Nueva York, y él me suena franco. Lo que no me suena es como un cuerpo puede desaparecer, una mujer que vamos a suponer, por el momento, que está viva podría desaparecer y, un potencial asesino / secuestrador podría desaparecer. Ellos están aquí en alguna parte. Tomaremos declaración, aunque no creo que vayan a añadir nada.
Llamare a más policías, nuestros y del DOT. Los vamos a necesitar para conseguir datos, las declaraciones y hacer una búsqueda sobre cada persona en este maldito barco antes de que dejemos salir a alguien.-
– Yo me encargaré de eso antes de hablar con la mujer. Ah… él esta coqueteando conmigo.-
– ¿Qué? ¿Quién? -
– El inspector adorable.-
– Por favor-.
– No, estoy hablando seriamente-, añadió Peabody con un aleteo de pestañas, -pero aún así es halagador tener a chicos lindos que te coqueteen. -
– Ve a trabajar, Peabody-.
Sacudiendo la cabeza cuando su pareja salió a hacer precisamente eso, Eve le hizo un gesto a Jake.
– Vamos a necesitar más hombres. No puedo dejar ea nadie hasta que hayamos confirmado las identificaciones, realizado las búsquedas y entrevistas.-
– ¿A mas de tres mil personas?- El soltó un silbido. -Va a tener una rebelión.-
