– Señor, esto acaba de llegar, y al mensajero le dijeron que debía esperar una respuesta.

– Gracias, Witcher -respondió su patrón, tomando la nota-. Si espera un momento, contestaré enseguida. -Después de romper el sello, Darcy desdobló la hoja y enseguida reconoció la letra de su amigo Charles Bingley.


Darcy,

Ha sucedido algo extraño. Caroline ha vuelto a la ciudad después de cerrar Netherfield, diciendo que nunca podrá ser feliz en Hertfordshire. Tiene intención de quedarse en Londres durante la Navidad, al igual que Louisa y Hurst. No es necesario decirte que he dejado el hotel y ahora estoy cómodamente instalado en casa. (Tan cómodo como puedo estar, en todo caso). En consecuencia, por favor, te agradecería que te presentaras en la calle Aldford para cenar el lunes por la noche, pues no estaré en el hotel. A menos, claro, que prefieras cenar allí. ¡Por favor, dime qué opinas!

Tu amigo,

Bingley

Darcy levantó la mirada y observó a Richard.

– Es de Bingley. Quiere que le aconseje si debemos cenar en su casa o en otro lado. -Se levantó del sillón y se dirigió al escritorio.

– ¡Caramba! ¿Acaso tu protegido no puede decidir sin tu ayuda ni siquiera dónde comerá?

– Parece que no. -Darcy se rió con amargura-. Pero no lo puedo culpar, pues yo mismo he sido el causante de esa indecisión. -Buscó la pluma, revisó la punta y la mojó en el tintero.

– Lo has estado animando a depender demasiado de ti, Fitz -le advirtió Richard.

– Eso es lo más irónico de todo. -Darcy escribió que cenar en la calle Aldford estaría bien. Él sabía que Caroline, la hermana de Bingley, se pondría furiosa con él si la evitaba en esos momentos-. Hasta hace unas semanas, lo estaba empujando para que saliera de la protección de mis alas. Pero en Hertfordshire sucedió algo que se le fue de las manos, así que tuve que hacer otra vez de mamá gallina. Listo, Witcher. -Darcy espolvoreó la arenilla para secar la tinta y dobló la nota. Luego la colocó sobre la bandeja-. ¡Pero no hablemos más de eso!



12 из 308