
El Ojo luminoso que resplandece en el centro del triángulo masónico y también en el simbolismo de otras religiones: ¿es acaso emblema de una doctrina vulgar?
De ningún modo. No significa lo visible, lo exterior, las apariencias, sino por lo contrario, el principio que es el espectador y el testigo de todas las cosas: la Conciencia.
A su vez, el corazón no expresa en este caso una doctrina secreta, sino sencillamente el centro de nuestras afecciones, algo así como el de la «Mater Dolorosa» del catolicismo.
La serpiente en forma de S simboliza la sabiduría universal, comprendiendo en su ondulación todo el septenario difuso, en cuyos centros de manifestación, aparecen las correspondientes cualidades manifestadas, bajo su doble aspecto polar.
El estudio del septenario será objeto de un trabajo especial.
Traduciendo en palabras el significado alegórico de la lámina que explicamos, diríamos así: Paralelamente al agotamiento kármico, se produce la iluminación de la mirada interna. Todo el dolor del mundo (dentro del cuaternario de las realizaciones) por la deuda kármica o sea por las cualidades negativas de los planetas; se traduce en iluminación mística para la Conciencia. Las cualidades positivas de los planetas; su aspecto angélico; intensifican su luz en relación con el grado en que se manifiestan y se agotan las potencias negativas, el aspecto demoníaco de los mismos planetas, atravesando de parte a parte con sus dardos ese gran corazón de la Sensibilidad Universal.
