
De la sección «Precedentes legales», del American Journal of Psychiatry, 10 de mayo de 1984:
Expertos en jurisprudencia y psicólogos forenses siguen muy interesados en el caso de Martin Michael Plunkett, juzgado en febrero por cuatro acusaciones de asesinato en primer grado en el condado de Westchester, Nueva York.
Condenado a cuatro cadenas perpetuas consecutivas y recluido actualmente en la prisión de Sing Sing, Plunkett, de 36 años, no presentó defensa en el juicio. Actuando como abogado de sí mismo, entregó al juez una declaración escrita y, ante una sala abarrotada, la repitió al pie de la letra:
«El 9 de septiembre de 1983 maté a Madeleine Behrens y a Richard Liggett. La navaja que empleé para hacerlo está dentro de una bolsa de plástico y enterrada en el extremo sudoeste del lago de Huguenot Park, cerca de la esquina de North Avenue y Eastchester Road, en New Rochelle, Nueva York. El 10 de septiembre de 1983, di muerte a Dominic de Nunzio y a Rosemary Cafferty. La sierra que utilicé para descuartizarlos está dentro de una bolsa de plástico y enterrada al pie de un sicomoro, justo delante de la biblioteca pública de Bronxville, Nueva York. Ésta es mi primera, última y única declaración sobre los crímenes de los que he sido acusado y sobre cualquier otro del que se me considere sospechoso.»
Los investigadores encontraron las armas que Plunkett había descrito e identificaron sus huellas. Los técnicos forenses realizaron baterías de pruebas y declararon que el filo cortante de la navaja encajaba perfectamente con las marcas en forma de doble S que las cuatro víctimas presentaban en las piernas. Plunkett, que había mantenido un completo silencio desde su detención, el 13 de septiembre, fue condenado a partir de las pruebas materiales y de su declaración.
