

Elizabeth George
El Peso De La Culpa
Inspector Lynley 10
Traducción de Eduardo G. Murillo
Título original: In Pursuit of the Proper Sinner
A la querida memoria de mi padre
Robert Edwin George
y con gratitud por patinar en Todd Street
los viajes a Disneylandia
Big Basin
Yosemite
Big Sur
travesías en balsa hinchable por Big Chico Creek
el juego de adivinanzas de Shakespeare
el cuervo y el zorro
y sobre todo por contagiarme
la pasión por nuestro idioma nativo
¡Que sienta cuánto más punzante que el
diente de un reptil es tener un hijo ingrato!
El rey Lear
JUNIO EL WEST END
PRÓLOGO
Lo que David King-Ryder experimentaba en su fuero interno era una especie de dolor agónico. Se sentía abrumado por una desazón y una desesperación incongruentes con la situación que estaba viviendo.
Más abajo, en el escenario del teatro Agincourt, Horacio estaba repitiendo «La divinidad que nos moldea», y Fortinbrás le replicaba con «Oh, muerte soberbia». Estaban retirando del escenario tres de los cuatro cadáveres, dejando a Hamlet tendido en brazos de Horacio. Los treinta actores que componían el reparto de Hamlet avanzaban convergiendo. Los soldados noruegos entraban por la derecha del escenario y los cortesanos daneses por la izquierda, para situarse detrás de Horacio. Cuando iniciaron el estribillo la música aumentó de intensidad, y la descarga de artillería, a la que David se había opuesto en un principio para evitar comparaciones con 1812, resonó en las bambalinas. Y en ese momento, la platea empezó a levantarse bajo el palco de David, seguido del anfiteatro. Después, el gallinero. Los aplausos se impusieron a la música, el coro y los cañones.
