

John Grisham
El profesional
Título original: Playing for Pizza.
© 2009, Laura Martín de Dios, por la traducción.
Este libro se lo dedico a mi viejo editor, Stephen Rubin,
un gran amante de todo lo italiano:
la ópera, la gastronomía, el vino, la moda, la lengua
y la cultura. Del fútbol americano, tal vez no.
1
Era una cama de hospital, eso parecía claro, aunque a veces la certeza iba y venía. Era estrecha, dura y tenía unos relucientes barrotes metálicos alzados a los lados a modo de rejas, para que no escapara. Las sábanas eran lisas y muy blancas. De hospital. La habitación estaba a oscuras, pero la luz del sol intentaba colarse a través de las lamas que cubrían la ventana.
Volvió a cerrar los ojos. Incluso hacer eso le dolía. Los abrió de nuevo y durante un largo y silencioso minuto consiguió apartar la vista de las lamas y concentrarse en su pequeño y borroso mundo. Estaba tumbado de espaldas e inmovilizado por unas sábanas remetidas con firmeza bajo el colchón. Se fijó en un tubito que colgaba a su izquierda. Llegaba hasta su mano y luego desaparecía por detrás. Oyó una voz lejana, en el pasillo. A continuación, cometió el error de intentar moverse, solo quería recolocar ligeramente la cabeza, pero fue peor el remedio que la enfermedad: un dolor punzante le atravesó el cráneo y el cuello y soltó un quejido.
– Rick, ¿estás despierto?
La voz, a la que de inmediato le siguió un rostro, le sonaba. Arnie estaba respirándole en la cara.
– ¿Arnie? -lo llamó, con voz ronca y débil. Tragó saliva.
– Sí, soy yo, Rick. Gracias a Dios que te has despertado.
Arnie, el agente, siempre al pie del cañón cuando se le necesitaba.
