
Tzu había sido monje-policía, ¡y se veía reducido a la condición de nurse de un pequeño príncipe! Inválido ya para andar demasiado, tenía que montar a caballo cada vez que se desplazaba un poco lejos. En 1904 los ingleses, bajo el mando del coronel Younghusband, invadieron el Tíbet y causaron grandes daños. Por lo visto, pensaban que la manera más adecuada de granjearse nuestra amistad era bombardeando nuestras casas y matando a nuestra gente. Tzu había sido uno de nuestros defensores y en una de las batallas le partieron una cadera.
Mi padre era una de las principales figuras del Gobierno tibetano. Su familia y la de mi madre estaban entre las diez familias más ilustres del país, de modo que, entre los dos, mis padres ejercían una considerable influencia en los asuntos del país. Más adelante daré algunos detalles sobre nuestra forma de Gobierno Mi padre era corpulento y medía más de 1,80 metros de estatura. Poseía una fuerza enorme. En su juventud podía levantar del suelo un caballo pequeño y era uno de los pocos capaces de vencer a los Hombres de Kham.
La mayoría de los tibetanos tienen el cabello negro y los ojos de color castaño oscuro. Mi padre era en esto una excepción, pues tenía el cabello castaño y los ojos grises. A menudo se irritaba terriblemente sin que pudiéramos adivinar la causa.
No veíamos mucho a papá. El Tíbet había pasado por tiempos muy revueltos. Los ingleses nos habían invadido en 1904 y el Dalai Lama había huido a Mogolia, dejando encargados del Gobierno a mi padre y a otros ministros. En 1910, los chinos, animados por el buen éxito de la invasión inglesa, cayeron sobre Lhasa. El Dalai Lama volvió a ausentarse. Esta vez se refugió en la India. Los chinos tuvieron que retirarse de Lhasa durante la Revolución china, pero antes cometieron espantosos crímenes contra nuestro pueblo.
