
—Ni siquiera la dignidad de un nombre…
—Somos el departamento más eficiente de la Organización Policial. Tómalo como una fanfarronada si quieres. O como simple información.
—Bueno, bueno, bueno, —dije—. ¿Tomas un trago?
El hombrecito de chaqueta blanca nos trajo dos, miró perplejo los lujos de Maud y luego se marchó a hacer otra cosa.
—Gracias. —Bajó de un sorbo la mitad como alguien mucho más robusto de lo que parecían indicar su muñecas.
—No es rentable perseguir a la mayoría de los criminales. Fíjate en los pistoleros de primera magnitud, Farnesworth, El Halcón, Blavatskia, Fíjate en los pequeños carteristas, los pasadores, escaladores, sub-empresarios. Los más encumbrados y los mas bajos de la escala, sus ingresos son muy estables. No son ellos realmente los que hacen zozobrar el bote,social. Los Servicios Regulares se encargan de unos y otros. Creen estar haciendo un buen trabajo. No vamos a discutirlo. Pero digamos que un pasador quiere convertirse en un señor rufián; un sub-empresario de medio pelo pone la mira en llegar a ser pistolero de primera magnitud; es entonces cuando tropiezas con problemas que tienen repercusiones sociales desagradables. Es entonces cuando le toca actuar a Servicios Especiales. Tenemos un par de técnicas que dan excelentes resultados.
—Que ahora me vas a describir, ¿verdad?
—Así consiguen mejores resultados —dijo ella-. Una de ellas es la información holográfica, los bancos de hologramas, ¿Sabes lo que sucede cuando cortas por la mitad una placa holográfica?
—¿La imagen tridimensional se… corta por la mitad?
Negó con la cabeza.
—Ves la imagen íntegra, sólo que más borrosa, un poco fuera de foco.
—Eso sí que no lo sabía.
—Y si vuelves a cortarla otra vez por la mitad, se pone más borrosa todavía. Pero si te queda al menos un centímetro cuadrado del holograma original, sigues viendo la imagen íntegra, irreconocible pero completa.
