
—Si no podéis hablar de otra cosa —dijo, en tono de amenaza—, volveré a mi dormitorio. Con mi vídeo. Y vosotras podéis volver a estudiar Técnicas de Limpieza y Mantenimiento para Áreas de Alimentos.
—Perdón. —Siggy abrazó su propio cuerpo con todos sus brazos, en actitud sumisa, intentando parecer arrepentida.
—Bien. —Claire se abstuvo de hacer comentarios.
Silver volvió a conectar el vídeo y siguió mirando, absorta, en un silencio ininterrumpido. Cuando comenzaron las imágenes de trenes, incluso Siggy dejó de moverse.
Leo había comenzado bien su primera clase.
—Ahora bien. Aquí tenemos una sección típica de soldadura por haz de electrones —explicaba mientras manejaba los controles del holovídeo. Una imagen fantasma de un azul brillante, el registro de inspección del objeto original de rayos X generado por el ordenador, tomó cuerpo en el centro de la habitación—. Separaos un poco, chicos, para que todos podáis ver bien.
Los cuadrúmanos se acomodaron alrededor del dispositivo. Formaron un círculo atento en el cual todos extendían las manos para ayudar a sus vecinos a lograr una posición de suspenso en el aire que fuera tolerable. La doctora Yei estaba sentada —si es que se podía llamar así— en el fondo, sin molestar a nadie. Estaría inspeccionando su pureza política, supuso Leo, aunque no le importaba. No tenía intención de cambiar ni una coma de su curso debido a su presencia.
Leo hizo girar la imagen, de manera que cada estudiante pudiera verla desde todos los ángulos.
—Ahora, ampliemos esta parte. Podéis ver la sección en forma de V a causa del rayo de alta densidad y energía, ya familiar de vuestros cursos básicos de soldadura, ¿no es verdad? Fijaos en esas pequeñas porosidades redondas aquí… — Una nueva ampliación—. ¿Diríais que esta soldadura es defectuosa o no?—Casi añadió levantad la mano, antes de darse cuenta de lo ininteligible de la orden. Algunos estudiantes de camiseta roja resolvieron su dilema al cruzar sus brazos superiores sobré el pecho. Leo señaló a Tony.
