

Michael Crichton
Esfera
Título original: Sphere
Traducción: Daniel R. Yagolkowski
© 1987, Michael Crichton © de la traducción, Daniel R. Yagolkowski
Para Lynn Nesbit
Cuando el científico ve cosas, de ningún modo está tomando en cuenta lo increíble.
Louis I. Kahn
No se puede embaucar a la Naturaleza.
Richard Feynman
Durante la preparación de este original recibí la ayuda y el aliento de Caroline Conley, Kurt Villadsen, Lisa Plonsker, Valery Pine, Anne-Marie Martin, John Deubert, Lynn Nesbit y Bob Gottlieb. Estoy agradecido a todos ellos.
LA SUPERFICIE
AL OESTE DE TONGA
Durante mucho tiempo el horizonte había sido una monótona y lisa línea azul que separaba al océano Pacífico del cielo. El helicóptero de la Armada avanzaba con suma rapidez, volando bajo, cerca de las olas. A pesar del ruido y de la molesta vibración de las palas, Norman Johnson se quedó dormido. Se hallaba cansado, pues durante más de catorce horas había estado viajando en diversas aeronaves militares, y no era ésa la clase de actividad que acostumbraba hacer un licenciado en psicología, de cincuenta y tres años.
No tenía idea de cuánto tiempo había dormido. Cuando despertó vio que el horizonte seguía siendo plano; hacia adelante aparecían semicírculos blancos de atolones coralinos. A través del intercomunicador, preguntó:
– ¿Qué es esto?
– Las islas de Ninihina y Tafahi -repuso el piloto-. En teoría forman parte de Tonga, pero están deshabitadas. ¿Ha dormido bien?
– No del todo mal.
Norman observó las islas a medida que pasaban con rapidez: una curva de arena blanca, unas cuantas palmeras, y luego todo desaparecía. La planicie del océano, una vez más.
