

Dick Francis
Fuerza Maligna
Las carreras de salto de obstáculos a caballo
son un deporte para hombres jóvenes. Cuando
el jockey Freddie Croft rebasó los treinta años,
surgió la apremiante cuestión: ¿y después de
esto qué? Para Freddie, “después” significó
dirigir una empresa de transporte de caballos.
Freddie cuenta con talento para eso; puede
enfrentar todas las crisis…
Hasta que descubre un cadáver en uno de
sus camiones.
Capítulo 1
LES HABÍA ADVERTIDO una y otra vez a los conductores que jamás, por ningún motivo, aceptaran trasladar a nadie que les pidiera un viaje gratis, pero, por supuesto, un día lo hicieron y cuando llegaron a mi casa, el hombre estaba muerto.
El timbre de la puerta trasera sonó cuando estaba calentando el sobrante de un estofado de vacuno y me preparaba para degustar una cena por demás aburrida, consecuencia de vivir solo. Con algo semejante a un suspiro, apagué el fuego, coloqué a un lado la cacerola y acudí al llamado. Mis amigos solían entrar mientras gritaban mi nombre, ya que era bastante raro que la puerta estuviera cerrada. En cambio, los empleados por lo general tocaban primero y luego entraban, sin andarse con muchas ceremonias. Sólo los extraños tocaban el timbre y esperaban.
Esta vez fue distinto. Cuando fui a abrir, la luz del interior de la casa apenas logró iluminar los ojos dilatados y temerosos de dos hombres que trabajaban para mí. Se veían incómodos, se apoyaban en un pie y luego en el otro. Era evidente que estaban a la expectativa de la ira que iban a suscitar.
Mi respuesta a estas innegables señales de desastre fue el conocido aflujo de adrenalina causado por un sobresalto, que no es posible rehuir a pesar de haberse enfrentado con crisis anteriores.
