
Edward pasó el día entero allí. Cuando hubo terminado de volver a colocar en su sitio con mucho cuidado las hojas y el moho mientras se ponía el sol, estaba totalmente seguro.
Ankh-Morpork volvía a tener un rey.
Y aquello era apropiado. Y era el destino el que había permitido que Edward reparara en aquello precisamente cuando ya tenía su Plan. Y era apropiado que fuese el Destino, y que la ciudad fuera a Salvarse de su innoble presente por su glorioso pasado. Edward contaba con los Medios, y tenía el objetivo. Y así sucesivamente… Los pensamientos de Edward solían seguir esa clase de curso.
Edward podía pensar en cursivas. A esas personas no hay que perderlas de vista.
Pero preferiblemente desde una distancia prudencial.
Me Interesó mucho vuestra carta en la que decíais que la gente ha estado vineindo a preguntar por mí, esto es Asombroso. Apenas si llevo Cinco Minutos aquí y ya soy Afamado.
Me hizo mucha ilusión enterarme de la apertura del Pozo número 7. No me importa Deciros que aunque, estoy muy contento aquí, echo de menos los Buenos Tiempos allá en Casa. A veces en mi día Libre voy y, me seinto en el Sótano y me doy en la cabeza con el mango de un hacha, pero No Es Lo Mismo.
Esperando que esta carta os encuentre a todos Gozando de Buena Salud, se despide cariñosamente, Vuestro hijo que os quiere, adoptado,
