Jodi Compton


Indicio de culpa

Sarah Pribek 02

Capítulo 1

En la costa atlántica española, sobre el mar, el sol de última hora de la tarde teñía de oro las capas bajas de la atmósfera. En la orilla se alzaba un rompeolas, pero no era una barrera de rocas sino una pared de piedra maciza contra la que chocaba el manso oleaje. Un resquicio en el muro permitía que el agua entrase y alimentase una poza, un rectángulo de aguas oscuras, del tamaño de una piscina, con bancos de piedra sumergidos en todo su contorno.

Podría haber sido la obra de un arquitecto de la antigua Roma, sencilla y decadente a la vez. Era también un recinto igualitario: no había separaciones y los lugareños eran tan bien recibidos como los turistas ricos. Los que tomaban el sol en las cercanías acudían a la piscina a refrescarse y los niños nadaban y alborotaban, yendo y viniendo de un banco a otro al igual que los pájaros que revolotean de percha en percha en un aviario.

Me había llevado hasta allí Genevieve Brown, Gen, la que fuera compañera mía en la Oficina del Sheriff del condado de Hennepin. En el trabajo siempre se había mostrado cauta y comedida, y yo esperaba que en aquel lugar se comportaría igual. Sin embargo, Gen había tomado la iniciativa, había descendido al banco y, de inmediato, había saltado de éste a la poza, encogiendo las rodillas para que el agua envolviese su cuerpo mientras la larga melena oscura, que le llegaba hasta los hombros, formaba una nube en torno a su cabeza.

Nos sentamos en uno de los bancos y ella volvió la cara hacia el sol. Su piel ya había adquirido un bronceado cálido y cremoso. La familia de Genevieve era originaria de la Europa meridional y, aunque nunca había profesado el culto al sol, su piel ya empezaba a broncearse incluso con los débiles rayos de principios de primavera.



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