
– Bien, boss, dormiremos una hora.
El silencio se apoderó de nosotros.
Por una razón desconocida, ni él ni yo expresábamos ideas sobre lo ocurrido a Vanó. Como confabulados, rechazábamos los comentarios; empero, a pesar de todo, yo estaba convencido de que pensábamos en lo mismo. ¿Quién fue el enemigo de Vanó? ¿Y de dónde llegó al desierto polar? ¿Por qué Vanó fue encontrado desabrigado fuera de la gruta? ¿Por qué no tuvo tiempo de ponerse la cazadora? ¿Significaba esto que la lucha empezó dentro de la tienda de campaña? ¿Qué sucedió antes de eso? ¿Por qué Vanó tenía un cuchillo ensangrentado en la mano? Era bastante extraño, debido a que Vanó, pese a su natural excitabilidad, no habría utilizado el arma a menos que se hubiera visto obligado a ello. ¿Qué le obligó a hacerlo? ¿El deseo de auxiliar a alguien o la necesidad de defender su vida frente a bandidos? Pero esto es absurdo. ¿Quién puede realizar asaltos en el desierto polar donde la amistad es una ley en cada encuentro? ¿Y si fue obra de un criminal fugitivo de la justicia? De nuevo es absurdo. Ningún gobierno deporta criminales a la Antártida y huir a este desierto polar por iniciativa propia a fin de evadir la justicia es prácticamente imposible. Quizás el enemigo de Vanó fue un náufrago que perdió la razón a causa de la soledad. Pero no hemos recibido ninguna información sobre naufragios en las cercanías de la costa antártica. ¿Y de qué modo un náufrago pudo llegar tan lejos de la costa, al interior del continente helado? Zernov posiblemente se hacía estas mismas preguntas, pero callaba; yo también guardaba silencio.
En la tienda no hacía frío (el horno estaba todavía caliente) ni había oscuridad. La luz que penetraba a través de las minúsculas ventanas de mica no iluminaba en realidad a los objetos, pero ayudaba a distinguirlos en el opaco crepúsculo. Sin embargo, gradualmente o al instante -yo no noté ni cómo ni cuándo- el crepúsculo, sin adquirir un tono más denso y oscuro, fue tornándose color violeta, como si alguien disolviera granos de manganeso en el aire.
