– No quiero que piense que soy una de sus fans.

– ¿Y eso es malo?

– Míralo -dijo Raine.

Charlotte volvió a fijarse en Kiefer. Sin duda era bastante atractivo, pero carecía del magnetismo animal que poseía el hombre que iba a su lado. Si las chicas de la oficina perdían la cabeza con facilidad, entonces debían de haberla perdido muchas veces por Alec.

Las dos chicas dejaron de hablar cuando los hombres se acercaron a ellas.

Kiefer miró a Charlotte de arriba abajo sin siquiera reparar en Raine.

– ¿Y ésta es tu chica corriente? -le preguntó a Alec, claramente sorprendido.

Charlotte les lanzó una mirada fulminante.

– ¿Qué?

Alec se puso tenso.

– Tranquilo, Kiefer -respiró hondo-. Charlotte, éste es mi vicepresidente, Kiefer Knight. Se le acaba de ocurrir la idea más absurda del mundo.

Capítulo 3

Kiefer arrastró una silla y se sentó al lado de Charlotte, lejos de Raine.

– Me preocupa la reputación de Alec -dijo Kiefer en un tono de voz persuasivo y sutil.

Charlotte, que no podía dejar de pensar en la abrasadora mirada de Alec, trató de concentrarse en las palabras de Kiefer.

– Tengo entendido que Isabella Hudson será la protagonista.

– Es la película de mi familia -dijo Charlotte.

– Si están juntos aquí, los rumores se extenderán como la pólvora.

Charlotte miró a Alec, que seguía de pie junto a su tumbona, mirándola fijamente.

– ¿Tienes algo con Bella? -le preguntó.

– Te veo venir, Kiefer -dijo Alec.

Kiefer levantó las manos en señal de rendición.

– De acuerdo, Alec. Tranquilo.

– Kiefer quiere que finjas ser mi novia para acallar los rumores sobre Isabella y yo.

Charlotte trató de entender lo que acababa de decir.

– ¿Estás saliendo con Bella?

– No estoy saliendo con Isabella -le dijo en un tono de exasperación.



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