Capítulo 1

El disparo surgió de ninguna parte, haciendo que el cristal del escaparate de Ford-Farrell saltara en mil pedazos. Al principio, Olivia Farrell pensó que una de las estanterías que tenía en el escaparate se había desplomado o que un jarrón de cristal se habría caído de su estante. Sin embargo, entonces se oyó un segundo disparo y la bala le pasó silbando muy cerca de la cabeza antes de incrustarse en la pared. Frenética, levantó la mirada y vio que los cristales caían muy cerca de un escritorio.

Su primer impulso fue lanzarse sobre el mueble para protegerlo, dado que se trataba de una rara pieza valorada en más de sesenta mil dólares. Sabía que el mueble no tendría prácticamente ningún valor para su distinguida clientela si la madera presentaba arañazos. No obstante, el sentido común se adueñó de ella y se escondió debajo de una chaise-longne de estilo Victoriano, que seguramente se beneficiaría de tener unos cuantos agujeros de bala.

– Maldita sea -murmuró, sin saber lo que hacer a continuación.

¿Debería echar a correr? ¿Debería esconderse? Lo que no podía hacer era devolver los disparos porque no tenía pistola. Pensó en cerrar con llave la puerta principal, pero quien quiera que fuera quien estuviera disparando podría entrar por el agujero que se había hecho en el escaparate.

– ¿Por que no escuché? ¿Por qué no me marché?

Se puso a evaluar la distancia que había entre el lugar en el que se encontraba y la parte trasera de la tienda, pero, ¿y si estaban esperándola en el callejón? No sabía si quien estaba intentando matarla estaba decidido a conseguirlo en aquel momento a cualquier precio o si decidiría volver a intentarlo en otra ocasión. Una vez más, habían fallado. Tal vez solo quisieran asustarla.



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