Jeffery Deaver


La carta número 12

Título original: The Twelfth Card

© 2005, Jeffery Deaver

© De la traducción: 2006, Pablo Usabiaga

A la memoria de Christopher Reeve, una

lección de coraje, un símbolo de esperanza.

«Algunas personas son nuestros parientes, pero otras son nuestros

antepasados; y nosotros elegimos a quiénes queremos tener como

antepasados. Uno se crea a sí mismo a partir de esos valores».

Ralph Ellison


PRIMERA PARTE. Tres quintos de hombre

martes, 9 de octubre

CAPÍTULO 1

Con el rostro húmedo de sudor y lágrimas, el hombre corre hacia su libertad, corre por su vida.

«¡Allí va! ¡Allí va!».

El antiguo esclavo no sabe de dónde proviene exactamente la voz. ¿De detrás de él? ¿De la derecha o de la izquierda? ¿De lo alto de una de las decrépitas casas que hay a lo largo de las mugrientas calles adoquinadas de este lugar?

En medio del aire de julio, tórrido y denso como parafina líquida, el hombre enjuto salta por encima de una boñiga de caballo. Los barrenderos no vienen a esta parte de la ciudad. Charles Singleton se detiene al lado de un montón de barriles apilados en palés, tratando de recobrar el aliento.

El estampido de una pistola. La bala yerra el tiro. La seca detonación del arma le trae inmediatamente la guerra a la memoria: las horas demenciales, insoportables, en las que se mantenía firme en su polvoriento uniforme azul, sosteniendo un pesado mosquete, frente a hombres vestidos con polvorientos uniformes grises que apuntaban a su vez sus propias armas en su dirección.



1 из 480