
JT: ¿Y el sexo?
ID: ¿A qué se refiere?
JT: Lo tienen muy presente. Y son unos virtuosos. Está claro que no solo lo practican para procrear.
ID: Tiene toda la razón. Los bonobos, junto con los delfines y los humanos, son los únicos animales que sabemos que practican sexo con fines lúdicos.
JT: ¿Por qué lo hacen?
ID: ¿Por qué lo hace usted?
JT: Vale. Pasemos a la siguiente.
ID: Perdone, la pregunta tiene sentido. Creemos que es un mecanismo para aliviar la tensión, resolver conflictos y reafirmar la amistad, aunque también tiene que ver con el tamaño del clítoris de las hembras y con que están sexualmente receptivas independientemente del celo. Si eso da forma o es un reflejo de la cultura bonobo constituye un debate científico, pero hay muchos factores relacionados: la comida es abundante en su hábitat natural, lo que significa que las hembras no tienen que competir para alimentar a sus crías; forman fuertes lazos de amistad y se agrupan para «corregir» a los machos agresivos, evitando así que sus genes entren en el bombo, y lo cierto es que, a diferencia de los chimpancés, los bonobos macho no practican el infanticidio. Tal vez sea porque ningún macho tiene ni idea de cuáles son sus bebés, o porque a los machos a los que permitieron reproducirse les da igual y esa característica se ha extendido. O puede que sea porque las hembras los harían pedazos. Como he dicho, es una cuestión que genera debate.
