
Ya sabes mucho de eso. En esta forma, nuestros antepasados nos legaron una virtual inmortalidad y también evitaron los problemas que surgieron por la abolición de la muerte. Un millar de años en un cuerpo es bastante tiempo para un hombre. Al final de este período, su mente está deshecha por el almacenamiento de recuerdos y lo único que ya desea es sólo descansar… O un nuevo comienzo vital.
«Dentro de muy poco, Alvin, deberé prepararme para dejar esta vida. Deberé volver hacia atrás en mis recuerdos y memorias, Suprimiéndolos y cancelando especialmente aquellos que no deseo conservar. Entonces, deberé encaminarme a la Sala de la Creación pero a través de una puerta que tú no has visto jamás Este viejo cuerpo cesará de existir y con él su consciencia. Nada quedará de Jeserac sino una galaxia de electrones helados en el corazón de un recipiente de cristal.
«Dormiré entonces, Alvin, sin sueños. Y después, un día, tal vez a cien mil años de distancia del presente, me encontraré de nuevo en otro nuevo cuerpo, y conoceré a los que hayan sido elegidos para ser mis guardianes y tutores. Ellos me cuidarán como Etania y Eriston te han guiado a ti, ya que al principio, yo no sabré nada de Diaspar y no tendré recuerdo alguno de lo que fui anteriormente. Esos recuerdos, sin embargo, volverán después lentamente, al final de mi infancia, y construiré sobre ellos otra vida conforme vaya adelantando en el curso de mi nuevo ciclo de existencia.
«Esa es la pauta general de nuestras vidas, Alvin. Todos hemos estado aquí muchas, muchas veces antes, aunque conforme los intervalos de no — existencia varíen de acuerdo aparentemente con las leyes del azar, esta población hoy presente, nunca volverá a repetirse a sí misma otra vez. El nuevo Jeserac del futuro, tendrá nuevos amigos y diferentes intereses, pero el viejo — tanto como de él pueda quedar— continuará existiendo todavía en el nuevo.
