
La voz de su madre en su cabeza: No pierdas el control, cielo. Estaba muerta y ni aun así dejaba de darle consejos. Dale una lección, pero pequeña.
Y realmente podría haberse limitado a eso, pero entonces a ella se le abrió el albornoz y Junior vio que iba desnuda. Vio esa mata de pelo oscuro encima del folladero, ese puto folladero piojoso que no daba más que problemas, joder, si te parabas a pensarlo esos folladeros eran los culpables de todos los putos problemas del mundo, y la cabeza le latía, le palpitaba, le martilleaba, se le aplastaba, se le hacía pedazos. Era como si en cualquier momento fuese a producirse una explosión termonuclear. Un pequeño y perfecto hongo atómico saldría disparado de cada oreja justo antes de que explotara todo lo que tenía por encima del cuello, y Junior Rennie, que no sabía que tenía un tumor cerebral -el viejo y decrépito doctor Haskell ni siquiera había considerado tal posibilidad en un joven recién salido de la adolescencia que, por lo demás, estaba completamente sano-, se volvió loco. No fue una buena mañana para Claudette Sanders ni para Chuck Thompson; a decir verdad, en Chester's Mills no fue una buena mañana para nadie.
Sin embargo, a pocos les fue tan mal como a la ex novia de Frank DeLesseps.
4
Ella tuvo dos pensamientos medio coherentes cuando se apoyó en el poste de la escalera y vio los ojos desorbitados de Junior y cómo se mordía la lengua: la mordía con tanta fuerza que hundía los dientes en ella.
Está loco. Tengo que llamar a la policía antes de que me haga daño de verdad.
Se volvió para correr del recibidor a la cocina, donde descolgaría el auricular del teléfono de pared, aporrearía el 911 y luego simplemente chillaría. Dio dos pasos, pero entonces tropezó con la toalla con la que se había envuelto el pelo. Enseguida recuperó el equilibrio -había sido animadora en el instituto y todavía conservaba ciertas habilidades-, pero ya era demasiado tarde. Su cabeza de pronto tiró de ella hacia atrás, y Angie vio volar sus pies por delante de ella. Junior la había agarrado del pelo.
