

Stella Rimington
La invisible
Traducción de Francisco Pérez Navarro
Título original: At Risk
A mi nieta Charlotte
1
El convoy del metro fue frenando lenta pero inexorablemente, hasta que soltó un suspiro hidráulico y se detuvo en medio del túnel.
Durante unos instantes nadie se movió en el atestado vagón; después, a medida que aumentaban la quietud y el silencio, los ojos de los pasajeros parpadearon desconcertados. Los que viajaban de pie miraban por las oscuras ventanillas intentando atisbar algo, como si esperasen una revelación que lo explicara todo.
Liz Carlyle calculó que se encontraban a medio camino entre Mornington Crescent y Euston. Era lunes, pasaban cinco minutos de las ocho y estaba claro que llegaría tarde al trabajo. Percibía el olor de la ropa mojada de los pasajeros que la rodeaban. Un maletín húmedo, que no era el suyo, descansaba en su regazo.
Hundiendo la barbilla en el pañuelo de terciopelo que llevaba en torno al cuello, se reclinó en el asiento y extendió con precaución los pies frente a ella. No tendría que haberse puesto aquellos zapatos puntiagudos de color ciruela. Los había comprado un par de semanas antes, durante una alegre y extravagante salida de compras, pero ahora, al empaparse camino de la estación, se habían reblandecido y los dedos empezaban a deformarlos. Además, sabía por experiencia que la lluvia dejaría unas marcas horribles e indelebles en el cuero. Igualmente exasperantes resultaban los tacones de aguja, del tamaño ideal para encajarse en las grietas del pavimento.
A pesar de llevar trabajando diez años en Thames House -la sede nacional del MI5-, Liz seguía sin resolver satisfactoriamente el problema de su vestuario. El modelo aceptado, en el que parecía caer paulatinamente la mayoría de la gente, se encontraba en algún punto entre lo sombrío y lo invisible: pantalones oscuros, camisa clara, chaqueta y zapatos cómodos… En fin, el tipo de ropa que se podía encontrar fácilmente en tiendas como John Lewis o Marks and Spencer.
