No sé si mi letra resultará legible, el avión se mueve mucho. El viaje que me espera será largo. Estaré en Miami dentro de seis horas, después de una escala en Washington. Luego cambiaremos de aparato para volar hacia Tegucigalpa. Este nombre ya parece mágico. Pienso en ti, debes de estar camino de casa. Da un beso muy fuerte a tus padres de mi parte. Te escribiré para contarte este periplo. Cuídate tú también, querido Philip…


Susan:

Acabo de regresar. Papá y mamá no me han preguntado nada; creo que al verme lo han comprendido todo. Siento lo que pasó hace un rato. Debería haber respetado tu alegría y tus ganas de alejarte de aquí. Tienes razón. Yo no sé si habría tenido el valor de acompañarte si me lo hubieses propuesto. Pero no lo has hecho y creo que ha sido mejor así. No sé muy bien qué significa esta última frase. Las noches serán largas sin ti. Te enviaré esta primera carta a la oficina del Peace Corps en Washington. Desde allí te la harán llegar. Ya te echo mucho de menos.

Philip

… vuelvo a coger lápiz y papel, hay una luz increíble. Algo que ni tú ni yo jamás hemos visto. Aquí, por encima de las nubes, estoy a punto de asistir a una auténtica puesta de sol. Desde aquí arriba es una verdadera gozada. Me da rabia que no estés a mi lado y que no puedas ver lo que yo veo. Hace un rato olvidé decirte algo muy importante: creo que te voy a echar mucho de menos.

Susan

15 de octubre de 1974

Susan:

Hace ya tres semanas que te fuiste y aún no he recibido ninguna carta tuya. Imagino que ahora debe de estar viajando por algún punto situado entre tú y yo. Mis padres a menudo me preguntan por ti. Si no recibo una carta tuya pronto, tendré que inventarme algo…



13 из 199