
Como Myron.
Jack, a su edad, no entendía la ironía.
Cuando llegaron al coche, Jack dio un gran abrazo a Myron. Inseguro de cómo reaccionar, Myron se lo devolvió, pero fue breve. Erin se quedó aparte. Le saludó con la cabeza y subió al asiento trasero. Jack imitó a su hermana. Ali y Myron se quedaron de pie y se sonrieron como un par de adolescentes en su primera cita.
– Ha sido divertido -dijo Ali.
Myron seguía sonriendo. Ali le miró con sus maravillosos ojos marrón verdoso. Tenía el cabello rubio rojizo y conservaba restos de pecas infantiles. Su cara ancha y su sonrisa le cautivaban.
– ¿Qué?
– Estás guapísima.
– No quiero jactarme, pero sí. Soy guapa.
Ali miró hacia la casa. Win -nombre real: Windsor Horne Lockwood III- estaba de pie con los brazos cruzados, apoyado en el umbral.
– Tu amigo Win -dijo-. Parece simpático.
– No lo es.
– Lo sé. Pensé que siendo tu mejor amigo y eso, debía decirlo.
– Win es complicado.
– Es guapo.
– Lo sabe.
– Pero no es mi tipo. Demasiado guapo. Demasiada pinta de chico rico.
– Tú prefieres a los machos -dijo Myron-. Lo comprendo.
Ella se rió disimuladamente.
– ¿Por qué no deja de mirarme?
– Lo más probable es que te esté evaluando el culo.
– Es agradable saber que alguien lo hace.
Myron se aclaró la garganta y apartó la mirada.
– ¿Quieres que cenemos mañana?
– Me encantaría.
– Te recogeré a las siete.
Ali le puso la mano en el pecho. Myron sintió algo eléctrico al contacto. Ella se puso de puntillas -él medía metro noventa y cinco- y le besó en la mejilla.
