Liz Fielding


La Rosa del Desierto

La Rosa del Desierto

Título Original: His Desert Rose ()

CAPÍTULO 1

HABÍA una periodista en el avión, Partridge -el príncipe Hassan al Rashid se unió a su secretario en la parte de atrás de la limusina-. Rose Fenton. Es una corresponsal extranjera de una de las nuevas cadenas de noticias. Averigua qué hace aquí.

– No hay ningún misterio al respecto, Excelencia. Convalece de neumonía. Eso es todo.

Hassan le lanzó una mirada que cuestionó su cordura. Pero Partridge era joven, británico e increíblemente inocente cuando se trataba de política, mientras que él había aprendido el juego sobre las rodillas de su abuelo y sospechaba que distaba mucho de ser «todo».

– Es la hermana de Tim Fenton -añadió Partridge, como si eso lo explicara-. Es el nuevo Veterinario Jefe -continuó al comprender que no era así-. Pensó que un poco de sol ayudaría a la recuperación de su hermana.

– ¿Sí? -que casualidad-. ¿Y desde cuándo estar emparentada con el Veterinario Jefe le da derecho a alguien, y más a una periodista, a viajar en el avión privado de Abdullah?

– Creo que Su Alteza consideró que la señorita Fenton agradecería un poco de comodidad después de haber estado tan enferma. Al parecer es un gran admirador… -Hassan agitó una mano, pero Partridge continuó-: Y como usted venía a casa…

– Solo me enteré de la programación del vuelo cuando le pedí a la embajada que organizara mi medio de transporte. Ambos sabemos que Abdullah no haría volar ni una cometa por mí. En cuanto a ofrecer su palacio aéreo personal…

– Creo que Su Alteza es plenamente consciente de la opinión que tiene usted sobre su extravagancia.

– Sí, bueno, incluso la reina de Inglaterra vuela estos días en líneas aéreas comerciales.



1 из 117