
– Su Alteza no busca que la reina de Inglaterra escriba un artículo favorecedor sobre él para una de las revistas más importantes.
– Gracias, Partridge -reconoció Hassan ante su dosis de humor. Por lo visto no era tan inocente-. Sabía que tarde o temprano irías al grano.
Por desgracia, no era algo que fomentara la risa. Rose Fenton sin duda sería agasajada y alabada como parte de la ofensiva de seducción del regente, mientras Faisal, el joven emir, se hallaba fuera del país estudiando los métodos de negocios americanos sin mostrar gran entusiasmo por regresar a casa. «Mi propio regreso», pensó Hassan con tono sombrío, «se vio precipitado por un susurro amigo que me indicó que Abdullah estaba a punto de convertir su regencia en algo más permanente».
– ¿Es consciente de lo que se espera de ella? -preguntó.
– No lo creo.
– ¿Y qué hay de su hermano? -Hassan no quedó convencido-. ¿Lo conoces?
– Lo conocí en el Club de Campo, en el circuito social. Tim Fenton es una compañía agradable. Solicitó permiso para viajar a su casa cuando su hermana cayó enferma y antes de que supiera lo que pasaba,
Su Alteza le había transmitido una invitación personal para que viniera a recuperarse a Ras al Hajar.
– Y cuando mi primo decide algo, es necio aquel que se opone -¿y por qué habría de oponerse Rose Fenton? Abdullah mantenía a los corresponsales extranjeros fuera de Ras al Hajar como cuestión política. Y no había ninguno local. Debió parecer un regalo.
– No creo que deba preocuparse, señor. La reputación de la señorita Fenton como periodista es formidable. Si su primo busca alguna publicidad positiva, diría que ha elegido a la mujer equivocada.
– Tal vez. Dime, ¿le gusta a Fenton el trabajo que desarrolla aquí?
El silencio de Partridge era toda la respuesta que necesitaba. Rose Fenton tampoco requeriría que se lo deletrearan en palabras de una sílaba; era demasiado inteligente para eso. Y Abdullah se lo facilitaría. Le contaría a la mujer el gran trabajo que llevaba a cabo, y para demostrárselo la llevaría del lujo de aire acondicionado del nuevo centro médico al nuevo centro comercial, a través de las nuevas instalaciones deportivas. El progreso en acero inoxidable y cemento reforzado.
