
Hasta ahí me parecía que iba saliendo bastante pasable pero las horas avanzaban y mi amiga no volvía. Ya resultaba evidente que no se habían peleado antes del postre y que a esa altura, como diría mi mamá, andarían revolcándose en la cama.
Releí lo que había escrito mientras iba intercalando lo sucedido esa tarde. Dejé pendiente el final a la espera de que el regreso de mi amiga me proporcionase algún detalle de color, obviamente rojo.
Sólo que mi amiga no volvió por varios días, la llave se la dejé al portero porque ni siquiera me llamó por teléfono, lo que indicaba a las claras que se la estaba pasando de película.
La otra posibilidad era que a partir de nuestra charla entre copas de Fresita mi amiga lo hubiera convencido de tomar alguna decisión fatal.
Pero no. Tiempo después volvió a quejarse amargamente en mi oreja:
– Se borró de nuevo.
– ¿Otra vez? -dije yo, mientras pensaba que por suerte la nota ya estaba publicada y además: ¿qué otra cosa es el amor sino eso? Una hamaca roja que oscila entre el cielo y el infierno. En caso contrario resultaría aburridísimo.
Cecilia Absatz
Azul Profundo
CECILIA ABSATZ nació en Buenos Aires en 1943. Es escritora, periodista y traductora. Publicó los siguientes libros: Feiguele y otras mujeres, Té con canela, Los años pares, Mujeres peligrosas, La pasión según el teleteatro y Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar. “Azul profundo” es un cuento inédito.
***
Esas fiestas de diciembre, cualquier cosa es un pretexto para celebrar. A cierta altura se concentra tanto el insumo eléctrico de miradas y movimientos estratégicos que una querría desaparecer de ahí mágicamente y en un parpadeo privado aparecer metida en su propia cama. Ahorrarse así la parte crucial de la cuestión, es decir, irse. Cómo irse, con quién irse y, lo que es más importante de todo, cuándo irse.
